Cuando inauguramos el restaurante, Suances era un pequeño pueblo costero con muy pocos habitantes y poca vida social, prácticamente estábamos solos. El fuerte crecimiento del lugar desde el punto de vista turístico nos obligo a ampliar “El Caserío” para adaptarnos a los nuevos tiempos. En el año 1976 llevamos a cabo la primera remodelación y más adelante realizamos dos más, hasta que construimos el actual restaurante. Por otra parte, después del boom turístico y con la nueva situación de Suances, nos planteamos la posibilidad de dar más prestaciones a los visitantes. Aprovechamos la situación privilegiada de la “Punta del Dichoso”, al borde del acantilado y rodeada de dos playas, y construimos un acogedor hotel con nueve habitaciones para conseguir que el viajero disfrutase del mar. El número de veraneantes que venían a conocer nuestra región iba en aumento, primero de las provincias limítrofes y luego de todos los lugares de España. Fue entonces cuando construimos los apartamentos turísticos para aquellos que buscaban disfrutar de unas vacaciones diferentes. Nuestra buena cocina nos animó a especializar nuestros salones para bodas, banquetes, comuniones, comidas de empresa…Ya han pasado muchos años desde que celebramos la primera boda, al aire libre, con el miedo al contratiempo meteorológico. Hoy en día nuestra experiencia y nuestros salones nos permiten celebrar las bodas con toda garantía de éxito.